Las intoxicaciones alimentarias son todas aquellas enfermedades provocadas por el consumo de alimentos contaminados. Las causas más frecuentes se deben a la presencia de organismos infecciosos como bacterias, virus y parásitos. 

Las intoxicaciones alimentarias son todas aquellas enfermedades provocadas por el consumo de alimentos contaminados. Las causas más frecuentes se deben a la presencia de organismos infecciosos como bacterias, virus y parásitos

Para hacerles frente, la industria debe someter a sus productos a un control exhaustivo de calidad y seguridad alimentaria, prevenir posibles alertas y evitar propagaciones. Por parte del consumidor, deben seguirse al pie de la letra las recomendaciones del fabricante en cuanto a la conservación de los productos, tanto cerrados como una vez abiertos. De esta manera, mantendrán sus propiedades organolépticas y nutricionales.

Las repercusiones de una intoxicación alimentaria no deben tomarse a la ligera. En ocasiones, suponen un peligro de salud pública de grandes dimensiones que en algunos casos puede tener consecuencias fatales. Además, los resultados para las empresas en las que se haya producido el brote pueden llegar a ser penales y, obviamente, hundirán la industria donde se hayan producido

Las intoxicaciones alimentarias son afecciones a las que cualquier persona está expuesta, por lo que toda precaución es poca. En un proceso tan sensible, como es la producción y manipulación de alimentos, el control y la supervisión por parte de entes competentes y formados debe ser totalmente exhaustivo.

 

INTOXICACIONES ALIMENTARIAS MÁS FRECUENTES

Salmonelosis

 

La salmonella es, sin duda, la gran enemiga del buen tiempo. Llega con más fuerza al mismo tiempo que el calor, con lo que en verano es importantísimo extremar precauciones.

Los contagios suelen producirse a través del consumo de huevo crudo, carnes frescas (de aves normalmente), verduras regadas con aguas residuales, mariscos de aguas contaminadas y  falta de higiene en los procesos de manipulación de alimentos.

Sus síntomas son de lo más molestos: dolor abdominal, diarrea, vómitos, fiebre, malestar general y dolor de cabeza; pudiendo llegar a ser mortal entre niños y ancianos debido a la deshidratación.  

En las últimas décadas, la industria alimentaria ha incorporado prácticas y medidas muy estrictas para que podamos tener a nuestro alcance productos seguros aptos para su consumo en cualquier época, como es el caso de postres, salsas y otras preparaciones a base de huevo y sus derivados.  

Para ello es básico el control del producto acabado a través de un plan de prevención en la producción, medidas higiénicas específicas para las instalaciones y los equipos, buenas prácticas en la manipulación de los alimentos y mejoras en la formulación de los productos para una conservación óptima.

Listeria

 

Este pasado verano vivimos el mayor episodio de toxiinfección alimentaria por Listeria registrado en España. Un hecho dramático que se saldó de forma terrible: 3 muertos, 7 abortos y más de 200 infectados. Un suceso que, cabe recordar, se hubiera podido evitar si la empresa causante hubiera respetado la legislación y establecido un sistema eficiente de autocontrol APPCC.

La listeriosis es una enfermedad transmitida por alimentos contaminados con la bacteria listeria monocytogenes. Esta puede encontrarse en gran variedad de alimentos crudos, así como en alimentos procesados que contengan leche no pasteurizada.

Aunque no tiene demasiado peligro en adultos sanos, la Listeriosis puede causar muchos problemas en ancianos, niños, personas enfermas y a mujeres embarazadas, algo que se evidencio en el brote español de 2019.

Para prevenir su propagación en la industria es fundamental, entre muchas otras medidas,  utilizar procedimientos que eliminen la bacteria como la pasteurización o la cocción. Debe también extremarse la limpieza y desinfección de utensilios, maquinarias e instalaciones y evitar la contaminación cruzada. Además, es imprescindible no almacenar alimentos durante largos periodos de tiempos y evitar, a toda costa, romper la cadena de frío.

E.Coli

 

El E. Coli es un tipo de bacteria que vive en el intestino y que, en algunos casos, puede producir enfermedades graves en personas con sistemas inmunitarios debilitados.

Es posible adquirir infecciones por E.Coli a través del consumo de alimentos que contengan esta bacteria, causando síntomas como náuseas, fuertes cólicos abdominales, diarrea y fiebre. El origen principal suele encontrarse en los productos de carne picada cruda o poco cocinada, la leche cruda y las hortalizas contaminadas por materia fecal. 

Para prevenir la infección es necesario aplicar medidas de control en todas las etapas de la cadena alimentaria, desde la producción agropecuaria en la granja hasta la elaboración, fabricación y preparación de los alimentos.

 

Es el momento de prevenir

 

Ante una cuestión de tal magnitud como son las intoxicaciones alimentarias, toda empresa del sector debe seguir las directrices y tomar las medidas oportunas para prevenir su aparición y propagación. Este es uno de los principales cometidos de QAlimentaria: velar por el cumplimiento de la normativa y promover e implementar todos los mecanismos preventivos. ¿Hablamos?   

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